Un poco de historia misanteca


Como ya se mencionó, Misantla se fundó cerca del siglo V por los olmecas, hasta que la cultura madre decayó y su lugar fue ocupado por los totonacos en los albores del siglo VIII, mismos que se encargaron de formar un pequeño poblado que hoy conocemos como Misantla Viejo.

 

Para el año de 1142, Mazatecuhtli, señor de Huexotlan, Texcoco, conquistó el territorio y obligó a los provincianos a trasladarse al terreno que hoy se conoce como Pueblo Viejo, mismo que a la postre, y con la llegada de los españoles, se convertiría en San Juan Misantla.

 

Ubicados en ese lugar, a los totonacos misantecos los sorprende la conquista mexica a manos de Axayácatl a finales del siglo XV, hecho que sirve para reafirmar los lazos comerciales y culturales de los totonacos con los aztecas.

 

Más de siglo y medio soportaron los totonacas el vasallaje de la Gran Tenochtitlan, pues al llegar Hernán Cortés a las costas de Veracruz, los señores de Misantla acudieron a entrevista con el conquistador en la Villa Rica; de esta forma, el 19 de junio de 1519, Misantla se declara aliada de los españoles para romper la hegemonía del imperio azteca.

 

A la caída de Tenochtitlan, los españoles inician el proceso de evangelización, por lo que Misantla figura entre los primeros pueblos en ser evangelizados. La encomienda se le da a Fray Buenaventura de Fuentelabrada y a su congregación de franciscanos, quienes se van a radicar a Chapultepec (hoy congregación del municipio de Coacoatzintla).

 

Al inicio, los frailes se encontraron con dos problemas: los territorios que debían evangelizar eran demasiado accidentados pues tenían ante sí innumerables montañas, cerros, cañadas y ríos; y los indígenas que habitaban estos terrenos vivían en zonas muy dispersas, por lo que se hizo necesario, por pura comodidad de los evangelizadores, trasladar a los habitantes a otro lugar.

 

Así nace la leyenda de la Pichagua: “Se cuenta que un águila descendía frecuentemente sobre el atrio del pequeño templo, en el momento que salían de misa los habitantes, para agarrar a los niños y llevarlos al noreste, a cuatro leguas de ahí, donde se los comía y dejaba sólo los pequeños esqueletos”

 

La leyenda es para los indígenas una clara señal de que su actual lugar de residencia ya no es propicio para habitar, así que decidieron que era tiempo para una nueva fundación de su ciudad. Caminaron a orillas del río, en dirección noreste y fundaron Misantla. Los historiadores registran la fecha de fundación de la actual ciudad el 20 de enero de 1564.

 

Misantla, como ciudad antigua de Veracruz, no ha permanecido al margen de los sucesos que registra la historia de México. Así hasta estas tierras llegaron los movimientos libertadores de 1820; en la lucha contra las fuerzas realistas destaca el insurgente Guadalupe Victoria, quien por estos lugares desarrolló importantes combates. También hay que mencionar que durante la primera intervención norteamericana Misantla se convirtió, por poco tiempo, en capital del Estado.

Cerro de Espaldilla
Cerro de Espaldilla

Es precisamente al finalizar la Guerra de Independencia que Misantla adquiere una gran importancia dentro del ámbito estatal, pues se le otorga el título de Villa y cabecera de Cantón. Con este hecho también se le adjudica, cerca del año de 1830, un escudo de armas que tiene la siguiente representación: Un óvalo que tiene en medio el Cerro de Espaldilla, acompañado por un lucero y en la parte de arriba, a manera de bóveda sobre el cerro, una rama de café enlazada a un bejuco de vainilla; todo esto apoyado en las armas de la República.

Palacio Municipal
Palacio Municipal

La influencia del Porfiriato también llegó hasta esta región, por lo que en los festejos del Primer Centenario de la Independencia de México, Porfirio Díaz ordenó a todos los regentes y jefes cantonales edificar obras para conmemorar tan importante fecha. En ese entonces Misantla se encontraba gobernada por el ingeniero Francisco Canovas y Pasquel, quien obedeciendo las instrucciones recibidas mandó construir el Palacio Municipal y un puente sobre el río Misantla, que ahora se encuentra en ruinas debido a una inundación sucedida a mediados del siglo XX.

 

Misantla, desde el triunfo de la Independencia y hasta iniciado el siglo XX, sostuvo la categoría política de Villa y cabecera de Cantón, pero gracias a la intervención del Ing. Francisco Canovas obtuvo la categoría de ciudad el 5 de septiembre de 1910, siendo Gobernador del Estado Don Teodoro A. Dehesa.