Aspectos culturales de Misantla


Rica en tradiciones, Misantla se presenta como esa fusión producto del mestizaje, tan propia de las ciudades que han sobrevivido desde los tiempos indígenas. En sus congregaciones apreciamos ruinas arqueológicas, monolitos de piedra y piedras comunes talladas con símbolos prehispánicos de diferentes culturas indígenas.

Casa de la cultura
Casa de la cultura

Por las calles de la ciudad podemos encontrar edificios que datan de la Colonia, la Reforma y el Porfiriato combinando estilos de construcción variados: holandeses, franceses y españoles, todos ellos mezclados en lugares como La Ciudad de las Flores, el Palacio Municipal, la Casa de Cultura, la Iglesia de la Asunción, la Casona o varios edificios que aún sirven de casa a los descendientes de aquellas familias que construyeron basándose en la arquitectura europea.

 

Las tradiciones son tan fuertes en Misantla al grado que han superado a la modernidad que pretende extinguirlas. Algunas de ellas han llegado a nosotros en forma de festividades, otras en forma de celebraciones religiosas, y unas más en forma de danzas y rituales.

 

La principal festividad que se celebra en Misantla tiene lugar el 15 de agosto de cada año. Es el día dedicado a Santa María de la Asunción, santa patrona de la ciudad, a la cual se tiene consagrada la Iglesia principal. Durante los días previos y sucesivos a esta fecha se tiene una feria en donde la población tiene la oportunidad de divertirse con los juegos mecánicos, los espectáculos públicos o simplemente hacer compras a buen precio con los comerciantes de otros lugares.

Iglesia de Santa María de la Asunción
Iglesia de Santa María de la Asunción

La Iglesia de Santa María de la Asunción se comenzó a construir, aproximadamente, en la década de 1570 y se concluyó en 1792. La iglesia es tipo basílica, pues su planta tiene forma de cruz latina, con una mezcla de diferentes estilos arquitectónicos del Renacimiento europeo. Como dato importante, la iglesia fue cerrada en 1929 a causa de la Guerra Cristera y fue reabierta de nueva cuenta en 1938.

 

Otra festividad que se tiene es la Fundación de Misantla, el día 20 de enero. Durante ésta, los poderes municipales se trasladan a la congregación de Pueblo Viejo durante un día, como un reconocimiento a los orígenes de la ciudad. Al terminar el día se trae el fuego encendido, señal de la peregrinación que diera lugar a la fundación y asentamiento en la actual ciudad. Se continúa con espectáculos de fuegos artificiales y un festival con artistas de la región, todo esto en el Teatro del Pueblo, frente al Palacio Municipal.

Pocito de Nacaquinia
Pocito de Nacaquinia

La tercera festividad en importancia es el Día de los Pocitos, celebrada el 3 de mayo de cada año, celebración que se encarga de mezclar tradiciones indígenas y españolas; las primeras a través de la veneración del dios del agua y las segundas como el levantamiento de la Santa Cruz. Durante ella se coloca una cruz en cada uno de los pozos de la ciudad, pero en especial en los conocidos Pocitos de Nacaquinia y Zotuco; el primero de ellos con mucha más tradición por su leyenda que dice fue formado por el llanto de una princesa totonaca al perder a su amado príncipe. También aquí encontramos festivales artísticos y en ocasiones tenemos la presencia del espectáculo único de los Voladores de Papantla.

Estatuas en bronce de Pedro Infante y María Félix
Estatuas en bronce de Pedro Infante y María Félix

Al ya referido Pocito de Nacaquinia, el músico misanteco Jesús Martínez Gil le compuso la canción que lleva ese mismo nombre, y que a su vez fue inmortalizada en la película “Tizoc”, actuando María Félix y Pedro Infante. Bajo la administración del Lic. Miguel Alemán Velasco, el Gobierno del Estado obsequió al municipio de Misantla las estatuas en bronce de dichos artistas como un reconocimiento por haber incluido la mencionada canción en su película.

 

De las tradiciones religiosas podemos mencionar como la más importante la de Todos Santos, que se realiza a fines del mes de octubre y principios de noviembre, periodo en el cual los misantecos realizan altares para recibir las almas de sus difuntos. Sobre los altares son colocadas las fotografías de los familiares que han fallecido, acompañados de los platillos que eran de su agrado, sin faltar las bebidas alcohólicas, los dulces y los cigarros. Para el último día de celebración, el 3 de noviembre, se encienden velas en las banquetas para iluminar el camino a las almas que han venido a visitar este mundo.

 

Otra tradición importante son las posadas, en las cuales se da el “Acostamiento del Niño Dios”. Estas se llevan a cabo entre el 6 y el 24 de diciembre y se acompañan de los tradicionales aguinaldos de dulces y ponche de frutas. Con esto también tenemos el “Levantamiento del Niño Dios”, que se puede dar entre el 25 de diciembre y el 6 de enero, fecha de celebración de “La visita de los Reyes Magos” que en Misantla se acostumbra festejar con una rosca de pan dulce que en su interior lleva uno o varios muñequitos de plástico. Los ganadores de los muñequitos serán los encargados de hacer la celebración de “La Virgen de la Candelaria”, el 2 de febrero, generalmente con una pequeña comida.

 

Como muestra de la expresión cultural totonaca, tenemos la Danza de los Tocotines que viene a ser una representación de la conquista española. En ella intervienen los personajes de Hernán Cortés, Moctezuma II y La Malinche, ambos bandos acompañados de sus respectivos guerreros e intérpretes.

 

Otra danza prehispánica es La Danza de los Voladores, que aunque no es de origen misanteco es de origen totonaco y representó para los indígenas el equilibrio cósmico que se daba en la transición del invierno a la primavera.

 

Una herencia española es la Danza de los Santiagos, que representa los combates del Señor Santiago de Galicia contra los moros. En la ejecución de la danza intervienen 28 personajes, divididos a partes iguales en moros y cristianos, y tienen como utensilios dagas y máscaras de madera.