Misantla


Misantla es una perfecta amalgama de diversas culturas prehispánicas: fue fundada por los olmecas que colonizaron los territorios de Paxil cerca del siglo V, después los totonacos incursionaron en estas tierras durante los siglos VIII y IX de nuestra era; durante el siglo XII incursiones de los texcocanos difunden la cultura náhuatl en la región y por último, en el siglo XV, las conquistas mexicas terminan por agregar el territorio al vasto imperio azteca.


Misantla debe su nombre a la mezcla de dos vocablos diferentes entre sí: Nizín, que en lengua totonaca significa “Tigre”, y Mazátlan, que en náhuatl se traduce como “Lugar de venados”. Antiguamente, como una forma de aculturación, los totonacos agregaron al nombre de Nizín la terminación Tlan, por lo que el lugar era llamado Nizíntlan, “El tigre bueno”.

 

Por otro lado, al llegar los españoles a México, y debido a su poca comprensión de la variedad de lenguas indígenas, deformaron el nombre náhuatl a Mazantla. Es por eso que a mediados del siglo XVI el lugar es conocido por los dos nombres referidos, fusionándose para ser, en un principio, Mizantla, y después, ya entrado el siglo XX, Misantla.

 

Vestigios de ese glorioso pasado prehispánico se pueden encontrar en las congregaciones Los Ídolos y Morelos, esta última conocida popularmente como Paxil.

 

De la congregación Los Ídolos, en 1942 fueron traídas a Misantla un conjunto de estatuas prehispánicas que se habían descubierto en aquella localidad a finales del siglo XIX. Actualmente los monolitos de piedra se encuentran bajando las gradas circulares de la Iglesia, en un Jardín dedicado exclusivamente para ellos. Las figuras que representan son un conejo, una tortuga, un caracol con cabeza humana, y dos columnas con adornos de medias lunas, algunas de ellas con grabados característicos de las culturas totonaca y mexica.

Monolito "El Conejo"
Monolito "El Conejo"

De estas esculturas, la que para los historiadores tiene una gran importancia es la del Conejo, que es el símbolo de la fecundidad y además aparece en el Códice Misantla, donde según los expertos representa la fecha Uno Conejo, correspondiente al año 1142 en el cual se considera fue fundada Misantla por el guerrero Mazatecuhtli.

 

Por otro lado, Paxil es considerado como uno de los tres principales centros urbanos del periodo totonaco, junto con Cempoala y Tajín; y debe su importancia a que la zona es mencionada en el Popol Vuh como el paraíso de donde provenían todos los tipos de maíz y frutas tropicales.

Pirámide de la Palma
Pirámide de la Palma

La Pirámide de la Palma es la principal construcción que se puede apreciar en las ruinas prehispánicas de Paxil. Su construcción se remonta al Periodo Posclásico mesoamericano (450 a 1400 d.C.) y fue restaurada en 1994 por el arqueólogo Omar Ruiz Gordillo. Aunque es un recinto pequeño, Paxil tiene como peculiaridad que cuenta con dos canchas de juegos de pelota cuando la mayoría de las ciudades de esa época sólo tenían una, lo que nos da una idea de su importancia en el Totonacapan.

Pirámide del Túnel
Pirámide del Túnel

Asimismo, dentro de la zona arqueológica de Paxil se encuentra la Pirámide del Túnel, que es el edificio mejor conservado debido a la intervención de los arqueólogos José García Payón, su descubridor en 1939; y Omar Ruiz Gordillo, su restaurador en 1992. La fachada de la pirámide está orientada exactamente al norte, y su túnel posee grandes proporciones: 15.2 metros de longitud por 1.70 metros de altura, al final del cual se encuentran 21 peldaños de peralte muy reducido que llevan a una plataforma. Este tipo de construcción, basado en el túnel como elemento principal, es poco común en los edificios descubiertos en el Totonacapan.